¿En nombre de la seguridad?: Violaciones Ocultas en la Guerra contra el Terrorismo
¿Alguna vez te has preguntado hasta dónde puede llegar un gobierno en nombre de la seguridad?
Imagina estar en una celda sin ventanas, aislado del mundo y torturado. Este no es un escenario ficticio de una novela despótica, sino una realidad que ha afectado a bastantes personas. Luego del atentado del 11-S, la vida en Estados Unidos cambió de manera drástica. La sociedad se sumergió en un estado de temor, ello llevó al gobierno estadounidense a implementar medidas de seguridad que buscaban prevenir futuros ataques terroristas y la busqueda de los responsables del ataque; y es con ello que dio lugar a prácticas de vigilancia intensiva, captura y ataques con discriminación. En este post exploraremos cómo en la actualidad se lucha por la defensa de los derechos y libertades a partir de los acontecimientos históricos que el país tuvo.
¿Sabías que en algún lugar del Caribe existe una prisión donde la justicia y los derechos humanos parecen haberse desvanecido? Este es Guantánamo Bay, un lugar que se ha convertido en un símbolo de las violaciones de derechos humanos en la lucha contra el terrorismo.
En enero de 2001, en EEUU se comenzó una búsqueda de terroristas afganos y pakistaníes que estaban planeando un posible ataque. El gran temor que tuvo el país americano de que estos terroristas ya estén en su país o estén por venir se hizo muy preocupante. Para poder “evitar” el atentado, se comenzó a buscar y encarcelar a bastantes personas que, mediante folletos, fueron asociadas con ciertas características de “terroristas”. A estas personas, que en realidad eran agricultores pobres y fueron utilizados como archivos expiatorios por parte de los autores de los atentados, fueron mandados a un lugar donde el Departamento de Estado tuvo que encontrar el equivalente legal al espacio sideral para que pueda ser regido sin protecciones del derecho doméstico o la Convención de Ginebra. Legalmente era la “tierra de nadie” legal, “La isla del diablo” (Mark Fallon, 2021). Tras los atentados del 9/11, el presidente estadounidense George W. Bush dio la orden de que se establezca una prisión fuera del territorio nacional para que puedan recluir a los “detenidos enemigos” capturados en la recién declarada “guerra contra el terror”.
A pesar que esta prisión tuviera a los “terroristas más peligrosos”, ese no fue el motivo de la polémica, sino por las imágenes de los presos, arrollados, enmascarados y maniatados con uniformes naranjas; mostrando un verdadero trato inhumano.
El no haber usado los términos de los Convenios de Ginebra fue justificado como que “el Convenio de Ginebra fue redactado en una época en que las guerras eran entre naciones, no entre estados no nacionales, como grupos terroristas como el Al Qaeda [...] Al Qaeda no es un estado nación que haya firmado estos convenios y, que los talibanes perdieron sus derechos para proteger a sus prisioneros de guerra, porque para recibir cierta protección , deben usar informe de combate y llevar armas abiertamente, combatir bajo cierta estructura jerárquica y no podían estar matando civiles indiscriminadamente y esperar recibir los beneficios de ser prisioneros de guerra amparado por los Convenios de Ginebra. ” (Ashcroft,J., 2021)
Asimismo, hubo un esfuerzo impulsado por parte de la Casa Blanca y la oficina del vicepresidente para adoptar la tortura para poder sacar información sobre quienes más estaban involucrados. Al tener la luz verde para utilizar esta “cooperación”, se utilizó a su principal conejillo de indias, Abu Zubaydah, para poder obtener información. El Departamento de Justicia creó las técnicas de interrogatorio mejoradas, y las redactaron en la “Guía para las técnicas de interrogación 2002” para qué métodos de torturas como: la agarrada brutal, placaje, muro, inmovilización, bofetada, posiciones dolorosas, ahogamiento simulado, encierro en un espacio minúsculo, sentado o parado por 18 horas, encerrado con insectos a los que le tiene fobia, sean utilizadas en la prisión. Aún con estas torturas, evitar un ataque no era 100% seguro. La tortura solo brinda obediencia, la persona te dirá lo que quieres escuchar para que cese la tortura y no necesariamente la verdad; pero con la cooperación la persona llega a crear un vinculo en la cual si se puede obtener la verdad.
Por otro lado, como bien sabemos, la mayoría de los detenidos nunca fueron acusados formalmente ni sometidos a juicio, y 5 de los 12 presos que han recibido cargos están acusados de participar en el plan de los ataques, incluido su presunto autor intelectual Khalid Sheik Mohammed. (BBC, 2022). Es por ello que, para el 2011, se buscó abogar por los derechos civiles de las personas, ya sean o no terroristas. A la gran mayaoría no se les hizo un juicio en USA, por miedo a que se propagasen ideas de Al Qaeda o que haya una tentado para liberación. Lamentablemente, el querer abogar por ello ya estaba condenado al fracaso por la Ley de Comisiones Militares de 2006, firmada por Bush, y la Ley de Comisiones Militares de 2009, aprobada por Obama. "La politica del gobierno no era garantizar un juicio justo para nadie. Se aseguraban que los abogados hiciera un trabajo que se viera legitimo pero sin permitir que hicieran un gran trabajo. Se hizo que las atrocidades ocurridas en verdad no salgan a la luz nunca, con el pbbjetivo de ocultar crimenes de guerra.", menciona uno de los abogados del caso, Jason Wright.
"Si vamos a hablar no paramos por días, porque es una vida ahí. Pero puedo decirte: Guantánamo es como una tumba. El que tiene suerte, sale otra vez a caminar en la Tierra", dice Ahjam , uno de los ex-reclusos de la prisión.
Por otro lado, este no es el único caso que hubo de violación de derechos humanos; sino que como cadena de estos hechos, se comenzó a reforzar las políticas de seguridad. La Ley Patriota, una ley camuflada de seguridad y que viola el derecho de privacidad, que consistió en el acceso que tenía el gobierno estadounidense a información de las personas con el propósito de ampliar la capacidad de control en el país, de modo que hasta la información confidencial de empresas-por ejemplo- era necesario ser entregado al gobierno. Esto incentivó al uso del perfil racial, en el cual muchos individuos fueron detenidos y registrados de acuerdo a las características que “debían” tener los supuestos sospechosos, es decir, basándose en su apariencia; y sin rara coincidencia, 9 de cada 10 registrados eran musulmanes (BBC, 2004).
A partir de ello, los crímenes de odio han ido aumentando, la población musulmana por mucho tiempo vivió dentro de un ambiente de incertidumbre y miedo. Esta discriminación no sólo afectó la vida de los musulmanes, sino también afectó la confianza en las instituciones gubernamentales. Demostrado en las acciones en planes estratégicos realizados por el Departamento de Seguridad Ciudadana (DHS), las cuales uno de ellos es el porta ICE, aquel que regula la entrada de inmigrantes hacia el país, y se encarga de todo el proceso de inmigración, así como también la existencia de plataformas por las cuales las personas pueden denunciar actividades sospechosas, que al igual que con la Ley Patriota, incentivó el mal uso por la población estadounidense al dejarse llevar por los estereotipos para juzgar y denunciar a los musulmanes debido al rechazo nacido a causa de los atentados terroristas. Al mismo tiempo, los actos de violencia y vandalismo hacia estas personas son frecuentes, poniendo en riesgo la seguridad de los musulmanes debido a la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades que sólo propician la vulnerabilidad y desprotección a estos grupos que tanto necesitan.
A pesar de ello, los esfuerzos para moderar los desafíos en la protección de derechos hacia los musulmanes han sido significativos gracias al apoyo de movimientos pacifistas y protestas para que cesen estas violaciones y la guerra contra el terrorismo descontrtolado y indiscriminado.
Entre los movimientos pacifistas, protestas y organizaciones que se encontraban en contra de dichos actos que afectaron los derechos humanos de los involucrados, se encuentra Win Without War, un grupo de activistas que tienen como objetivo luchar por unas políticas estadounidenses y actos internacionales más progresistas y pacíficos en aras de no recurrir a la violencia. Siendo fundada previo a la Guerra de Irak (2002), han acusado a EE.UU. de realizar terribles abusos a los derechos humanos en casos desde Abu Ghraib hasta Guantánamo, al igual que señalar cómo US$ 8 trillones de dólares fueron gastados en las guerras post-9/11 y no siendo invertidas para tomar acción en problemáticas internas, tales como la educación, salud pública, ayuda a las poblaciones de bajos recursos y el cambio climático. Asimismo, hacen hincapié de cómo los efectos del atentado han dado más impacto en las comunidades afroamericanas, latinas y sobretodo musulmana, la cual ha pasado directamente por las represiones por parte de la política estadounidense, implantandose mayor vigilancia en su comunidad y la supresión de aquellos que la denunciaban, junto a retóricas de islamofobia que trascendieron de las líneas partidistas.
Por otro lado, el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR, acrónimo en inglés), es la organización sin fines de lucro y libertades civiles musulmanas más grande de EE.UU., la cual tiene como objetivo promover una mejor perspectiva del Islam y musulmanes en el país, a su vez de alzar la voz a favor de la comunidad para implicarse en activismo político y social. Desde 1994 al 2005, han publicado más de 100 comunicados donde condenan al terrorismo en todas sus formas, a su vez de pronunciarse en contra de la tortura y abusos de las personas presuntamente implicadas en dichos actos terroristas. Fue participante activo durante una carta dirigida al grupo ISIS presentando su postura en contra de la ideología del grupo y de cualquier justificación religiosa ante las acciones brutales de ISIS, dando a entender que únicamente porque son de la misma religión del islam, no significa que sus actos terroristas representan a las comunidades musulmanas de todo el mundo, especialmente la de EE.UU.
El Centro de Derechos Constitucionales (CCR, por sus siglas en inglés), es una organización judicial y educativa sin fines de lucro que se enfoca en el cumplimiento y protección de los derechos garantizados en la constitución de EE.UU. y la Declaración Universal de los DD.HH., teniendo entre problemáticas por las que lucha: las prácticas abusivas de inmigracion, los actos ilícitos en Guantánamo y el perfilamiento de musulmanes. En su lucha contra la vulneración de derechos, apoyaron y respondieron a los inmigrantes en Nueva York y Nueva Jersey quienes fueron detenidos ilegalmente por agentes federales y la policía local después de los acontecimientos del 11 de septiembre. En adición, representaron a los hombres que impugnaban su detención de la prisión de Guantánamo y a los vulnerados durante la invasión a Irak, implementando un proyecto entre las organizaciones de derechos humanos iraquíes y los veteranos estadounidenses.
Las reacciones de las autoridades locales sobre las marchas y las pronunciaciones públicas han sido diversas Algunas han adoptado un enfoque colaborativo, trabajando con líderes de las protestas para garantizar la seguridad y el orden público mientras se respetan los derechos de los manifestantes, sin embargo, otras han adoptado una postura más agresiva, utilizando fuerza policial para dispersar a los manifestantes y arrestar a aquellos que no se ajusten a las regulaciones, además de estas tácticas de dispersión, el gobierno ha utilizado técnicas de vigilancia en contra de las principales cabezas de los movimientos pacifistas, considerando a estos mismos como "indeseables" al no ajustarse a la agenda política en favor de las acciones contras las cuales los protestantes se pronuncian. Esto ha generado preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los ciudadanos debido a las implicaciones en cuanto a la violencia contra su privacidad que dichas acciones refieren, dado que el monitoreo se realiza a través de las redes sociales, perfiles laborales, líneas de teléfono, etc.
Estas reacciones por parte de las autoridades, sin embargo, no frenaron las acciones de los protestantes, orillando finalmente a que la guerra cesará y la ocupación estadounidense se relajara en Afganistán tras una aplastante crítica hacia las acciones militares en relación a la vulneración de derechos humanos, brindando así una nueva perspectiva en cuanto a las investigaciones pendientes en estos casos.
A lo largo de este viaje a través de las sombras de Guantánamo, hemos sido testigos de la oscura realidad que se esconde detrás de la guerra contra el terrorismo. Desde las detenciones arbitrarias hasta las torturas indescriptibles, hemos sido confrontados con la brutalidad y la injusticia que han prevalecido en nombre de la seguridad nacional.
En nuestro recorrido, nos encontramos con otros casos de violaciones de derechos humanos y como hasta ahora están afectando, pero también hemos sido inspirados por movimientos de resiliencia y esperanza, donde se busca combatir la islamofobia y asegurar que las políticas antiterroristas existentes no comprometen las libertades fundamentales de ningún grupo. Una lucha importante y crucial para poder mantener los principios democráticos y la igualdad en una sociedad diversa como lo es Estados Unidos. Aunque lamentablemente, lo más probable es que se justifique que no será posible mantener la seguridad sin sacrificar algunos principios de protección o igualdad, también viceversa.
Sin embargo, estas revelaciones no deben ser sólo motivo de indignación, sino también de acción. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos del mundo exigir rendición de cuentas y asegurar que los horrores de Guantánamo nunca se repitan. Debemos levantar nuestras voces en solidaridad con aquellos que aún luchan por la justicia y la verdad.
La lucha no ha terminado, hasta la fecha siguen existiendo algunos desafíos que impiden lograrlo.Es con ello que, las preguntas persisten: ¿Cuál es el verdadero precio de nuestra seguridad? ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar en nombre de la paz y la estabilidad? Y, lo más importante, ¿Cómo podemos garantizar que los errores del pasado no se repitan en el futuro?¿Qué más estrategias podemos utilizar para mantener segura a la población en general?
Consideramos importante que nuestros lectores sepan que buscar la seguridad no es utilizar el extremismo, no se debería comprometer las libertades civiles de ningún grupo. qPor lo tanto, te insto, querido lector, a seguir explorando, cuestionando y desafiando las narrativas establecidas. La verdad puede ser esquiva, pero está ahí, esperando ser descubierta entre las sombras. Mantente alerta y atento, porque juntos, podemos arrojar luz sobre las verdades ocultas y construir un mundo más justo y humano.
Gracias por acompañarnos nuevamente. Estén atentos para nuestro próximo post, donde estamos más cerca del final de la primera sección del blog “9/11: la Guerra contra la Discriminación” continuaremos explorando temas que desafían nuestras percepciones y nos invitan a reflexionar sobre el mundo que queremos construir.
Hasta pronto,
Atte. Editores del Pensamiento Gris
Bibliografía:
- Amnistía Internacional (2012). Guantánamo: Un decenio de daños a los derechos humanos. https://www.amnesty.org/es/wp-content/uploads/sites/4/2021/06/amr510012012es.pdf
- BBC. (2022) "Guantanamo es como una tumba": el sirio que trata de rehacer su vida en Uruguay tras pasar 12 años en la cárcel más controvertida de EE.UU. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-59979213
- Britannica (s.f) Guatánamo Bay detention camp. https://www.britannica.com/topic/torture
- CAIR. (2011, June 11). CAIR’s Condemnation of Terrorism. https://www.cair.com/about_cair/cairs-condemnation-of-terrorism/
- CCR Justice. (2024, May 1). The 9/11 effect. Center for Constitutional Rights. https://ccrjustice.org/911-effect
- Comercio. (2017). Diez técnicas de interrogatorio de la CIA que son consideradas tortura. https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/diez-tecnicas-interrogatorio-cia-son-consideradas-tortura-noticia-448776-noticia/?ref=ecr
- Netflix. (2021) Punto de inflexión: 11S y la Guerra contra el Terrorismo
- New York Times. (2017). El entramado psicológico de los brutales interrogatorios de la CIA. https://www.nytimes.com/es/2017/06/26/espanol/el-entramado-psicologico-de-los-brutales-interrogatorios-de-la-cia.html
- Pacific Standard. (2015). The forgotten Detainee of Guantanamo Bay. https://psmag.com/news/the-forgotten-detainee-of-guantanamo-bay
- Win Without War. (2021, October 9). Progressive Foreign Policy Debrief | Intel for Advocacy. https://winwithoutwar.org/wp-content/uploads/2021/09/2021.9.10_Debrief_9_11.pdf


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